Salmo 105:3. No hay verdadero adorador que este lejos de la Palabra de Dios

El domingo en la mañana creí que partiría con el Señor, el dolor era algo fuera de serie, no poder respirar y luego oír las maquinas en el momento del electro cardiograma y escuchar decir al médico quizá imprudentemente: Esto esta muy feo, puede ser el inicio de un infarto. Es increíble como un momento donde piensas que quizá sea el momento de estar con el Señor te mueva de manera sobrenatural a ver a Dios de maneras que habías perdido de vista, aún no tengo resultado de mis exámenes médicos, pero si estoy recibiendo de Dios resultados en cambios en mi mente y nuevos deseos de mi corazón. Comparto dos de ellos en esta oportunidad.

  1. Estoy en paz que si parto a su presencia es por que así lo quiso en su voluntad incuestionable.
  2. No quiero partir aún, por que no puedo decir como Pablo he acabado la carrera he peleado la buena batalla de la fe. y es mi clamor a Dios que me deje en el Cuerpo un tiempo más para tener una vida más entregada a él, en comunión y en devoto servicio.

Respecto al punto 2 de vivir en comunión como prioridad el Señor me guió a la adoración y Alabanza como estilo de vida, y leyendo el libro de John Stott. Quiero leer la Biblia, encontré una enseñanza invaluable que resumo así: No hay verdadero adorador que este lejos de la Palabra de Dios, Solo los que se deleitan en la Palabra pueden entender la alabanza.

Alabanza: El cristiano está llamado a alabar a Dios, su Creador y Salvador, tanto en público como en privado. Pero, ¿cómo podemos alabar a Dios si no sabemos quién es, ni qué tipo de alabanza le agrada? Sin este conocimiento nuestra alabanza puede distorsionarse y transformarse en idolatría, o podemos acabar como los atenienses, que adoraban a un dios desconocido. Los cristianos estamos llamados a adorar a Dios en espíritu y en verdad, y a amarlo con toda nuestra mente y todo nuestro ser. Salmo 105:3 Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan a Jehová. 

Esta es una hermosa definición de la alabanza. Alabar a Dios es gloriarnos en su santo nombre, meditar quién es Dios y gloriarnos en él. El ‘nombre’ de Dios revela su carácter. ¿Cómo podemos conocer el nombre de Dios sin acudir a su Palabra? La Biblia nos revela el nombre de Dios. Por eso, la alabanza a Dios es siempre una respuesta a la palabra de Dios. Tanto en público como en privado, las Escrituras enriquecen nuestra adoración. Cuanto más conocemos a Dios, tanto mejor podemos alabarlo.

El Joven que permanece fiel a Dios. Salmos 119:9

jovenSalmos 119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

Es el deseo de Dios, que todo joven abrace el sueño de vivir una vida de integridad, es decir, que guarde su mente, sus emociones y su cuerpo de todo aquello que corrompe los valores de la Biblia.

En estos tiempos, en todos lados, los jóvenes son bombardeados a vivir de forma liberal, lo que incluye: Sexo, vivir una vida de apariencias, mentir, irrespetar la autoridad y hacer todo aquello que le hace subir la adrenalina para sentirse bien sin importar que sus acciones ofendan a su Creador y Salvador y les coseche tarde o temprano una vida de miseria.

Muy a pesar de esta realidad, muchos jóvenes cristianos desean de forma sincera Glorificar a Dios y no están dispuestos a hacer todo lo que otros hagan por que así lo impone la moda, o esa sea lo norman en su medio, a estos jóvenes el Señor les dice: Su camino será recto  si “Guardan mi palabra” Ese es el secreto para que un joven lleva una vida integra, que Glorifique a Dios.

Guardar la palabra, implica la disciplina de leer la Biblia de forma regular, memorizarla, y tenerla presente para que sea la norma o los lentes a través de los cuales el joven juzgue todas las cosas, implica escoger obedecerla, aunque esto signifique ir contra la corriente.

Para aquellos jóvenes que tiene la pregunta ¿Cómo puedo honrar a Dios y sembrar buena semilla que me coseche un futuro prospero y feliz? esta es la respuesta de Dios: “Guarda mi palabra”

Quién Soy? En busca de Identidad. . .

ima2En la serie de películas: La Supremacía Bourne. El protagonista no sabe quién es, y en todas las películas, uno de los elementos del suspenso es precisamente descubrir quién es, a su mente vienen preguntas como: ¿Por qué no recuerdo quién soy? ¿Por qué hago lo que hago? ¿De dónde vienen mis habilidades? ¿Por qué me persiguen para matarme? etc, etc, etc.

Esto es algo similar a lo que el joven de hoy esta experimentando. En la búsqueda de respuestas  a la pregunta ¿Quién soy?, Escoge poner su valor como personas en fundamentos equivocados tales como:
A. La apariencia  física (Tengo valor si mi físico es conforme los estándares de belleza de los medios o si luzco a la moda)
B. El Desempeño. (Tengo valor si soy mejor que los demás en todas la cosas que hago, si tengo fama y reconocimiento etc.)
C. Las Posesiones Materiales. (Tengo valor si tengo dinero, un carro deportivo, ó la novia más bonita y popular etc.)

Para nadie es desconocido que todas las anteriores fuentes de valor no son duraderas, la belleza física se termina con el paso del tiempo o por un evento desafortunado como un accidente en auto, por muy buenos que seamos en algo, siempre hay alguien mejor que nosotros o no somos buenos en todo en el mismo nivel, y las riquezas se terminan o por una mala administración o por una crisis financiera o una enfermedad.

Dios es la verdadera y permanente fuente de identidad.
En el clásico verso de la Biblia.  Juan 3:16. Dios nos muestra que  nos ama con tal intensidad, que dio a su hijo Jesucristo en sacrificio para el perdón de nuestros pecados, y nos declara que todo el que cree en Cristo como su Salvador, recibe de Dios el perdón de sus pecados y la vida eterna como un regalo que otorga por la fe en Cristo.
Del versículo aprendo: A) Dios me ama de manera incondicional. B) Tengo tanto valor para Él que dio a su hijo  para perdonar mis pecados y C) El me ama para siempre.
Escoge poner tu valor como persona en Cristo y deja de preguntarte Quién eres.

Incomodados por la Palabra Jonás 1:1-3

Jehová dirigió su palabra a Jonás hijo de Amitai y le dijo: «Levántate y vé a Nínive, aquella gran ciudad, y clama contra ella, porque su maldad ha subido hasta mí». Pero Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, donde encontró una nave que partía para Tarsis; pagó su pasaje, y se embarcó para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. Jonás 1.1–3

¿Cómo podemos saber si nuestro Dios nos está hablando? Esta pregunta es importante, pues la vida del creyente, que debe vivirse en obediencia a él, no será posible si no podemos discernir lo que él nos está diciendo. De modo que necesitamos alguna forma de evaluar si la palabra que recibimos es realmente Palabra de Dios, o no.
Con tristeza he observado como muchos creyentes piensan que un parámetro para saber que Dios les esta hablando es por que tienen paz, por que lo que han decido hacer es algo que les entusiasma y por que creen que todo les ha salido bien y conforme a sus expectativas, o por que su decisión les esta ayudando a lograr lo que quieren o necesitan, ignorando que la norma para entender la voluntad de Dios es su Palabra (La Biblia en toda su pureza y doctrina)

Nuestra capacidad de convencernos que lo que hemos escuchado es Palabra de Dios no tiene límites. No es esto, sin embargo, ninguna garantía de que esto haya acontecido. Cuando Saúl perseguía a David, y hacía ya tiempo que el Espíritu de Dios se había apartado de él, vinieron a decirle dónde se escondía el fugitivo pastor de Belén. El rey exclamó: «Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis tenido compasión de mí» (1 S 23.21). Nosotros sabemos, sin embargo, que esto no aconteció por la mano de Dios. Ni tampoco estaban en lo cierto los hombres de David cuando le animaron a matar a Saúl, diciendo «Jehová ha entregado en tus manos a tu enemigo». La verdad es que si deseamos algo con suficiente pasión, podemos fácilmente convencernos de que Dios mismo está detrás de nuestros proyectos y que es él quien nos habla con respecto a ellos.

Una de las características que vemos en las Escrituras, sin embargo, es que la Palabra incomodaba al que la recibía. Hasta le podía parecer escandalosa o ridícula. Piense en Moisés argumentando con Dios frente a la zarza. Piense en Sara que se reía de la propuesta de un embarazo en su vejez. Piense en Jeremías confundido por el llamado de Dios. Piense en Jonás, que huyó de la presencia de Dios. Piense en Zacarías frente al anuncio de un hijo. Piense en el joven rico, que se fue triste porque tenía mucho dinero. O piense en los que dejaron de seguir a Cristo, porque sus palabras eran muy duras. La lista es interminable. En todos hay una constante. Cuando Dios habló, las personas se sintieron incómodas, indignadas, desafiadas, escandalizadas… ¡pero nunca entusiasmadas! La razón es sencilla; estamos en el proceso de ser transformados, y su Palabra siempre va a chocar con los aspectos no redimidos de nuestra vida. Al escuchar lo que nos dice, la carne inmediatamente se levantará a protestar.

Para pensar:
Si las únicas palabras que usted escucha hablar al Padre son siempre las Palabras que le hacen sentir bien o que le conceden lo que usted quiere, puede estar seguro que no es el Señor el que le está hablando. Cuando él habla, lo más probable es que a usted se le ocurran muchas razones para convencerse de que ¡no es Dios el que está hablando!

HABLEMOS DE POLÍTICA!

Este día, de una forma natural me vi involucrado en una conversación de política, bien propia de la coyuntura electoral del momento; eramos seis personas, habián pasado unos minutos y fueron suficientes para discernir las preferencias políticas de cada uno de ellos, y en el calor de la conversación, una de las participantes dijo: A mi no me hable de ese inepto de Funes, el hombre respondió, Inepta usted vieja gorda, La Señora no es de las que pierden, y de inmediato replico, y por que lo defiende, acaso usted es una de sus amantes. Y mejor no sigo por que de ahí en adelante todo se puso color de hormiga, rápidamente procese una excusa y procedí a retirarme.

 había conversado con estas personas de forma casual y por separado, a un par de ellas les he dado el evangelio, aún así no les conozco, pero camino a mi casa me pregunte: Serán ellos Cristianos? Cúantos hijos de Dios por la fe en Cristo podrían caer en la tentación de tratarse de esa manera por sus preferencias políticas; lo que me llevo de inmediato a la realidad de la iglesia local de la cuál soy uno de los Pastores. La razón es lógica, miembros de mi querida iglesia tienen preferencia por el partido FMLN, y otros tienen preferencia por el partido ARENA. Algunos manifiestan sus preferencias electorales de forma abierta, otros, no se si por no perder la aprobación del resto de miembros que son bien definidos, expresan que no son políticos por que todos los políticos son corruptos, pero en las redes sociales dejan en evidencia su preferencia electoral al promover publicidad que denigra a un candidato pero nunca al otro.

A esos miembros de mi iglesia yo les pregunto: Quién tiene razón?: La Señora que llamo Inepto al Presidente Funes y a su interlocutor le increpo de ser su amante, o el Sr. Que le dijo: Inepta usted vieja gorda.

 Como dijo Stephen Covey en su libro: Las siete leyes de la gente Eficaz, las personas ven su mundo desde la perspectiva de los lentes que tienen puesto.  Sin dar mayores detalles de las razones, podemos deducir: A) Los que tienen puestos los lentes rojos, le darán la razón al hombre, ylos que tienen los lentes tri color le darán la razón a la mujer. Pero un momento mis queridos hermanos en la fe! Hay otro par de lentes que podriamos ponernos y estos son los lentes de las enseñanzas Bíblicas.

Permitanme prestarles esos lentes, por favor, pongaselos y le aseguro que verá que hay otros puntos de vista que considerar (Los puntos de vista de Dios)

1. Efesios 4:29. 
 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Con los lentes de este versículo, ninguno tiene la razón, no podemos justificar bajo ningún razonamiento el faltarle el respeto a nadie, resalto el hecho que la palabra gobernada por la corrupción es aquella que falta el respeto a su semejante, y por su puesto a Dios. Soy amante de las redes sociales, tengo una cuenta de twiter y de facebook, me encanta la gran oportunidad que me da de compartir ideas Bíblicas, hablar acerca de mi fe y estar interactuando con miembros de mi iglesia que me agarran en el chat para saludarme o preguntarme algo, realmente lo disfruto, por lo mismo, soy testigo de tanta palabra corrompida dicha en videos y en forma de ideas plasmadas en fotografias, y tristemente veo como mis ovejitas las comparten en su muro haciendo suyas esas palabras llenas de irrespeto, difamación y vulgaridad, piensen en esto, el hecho que ustedes no hayan producido tan cuestionables videos o editado tan desagradables fotografías denigrantes hacía cualquiera de los candidatos, no significa que no sean suyas, las hacen suyas desde el momento que las comparten. Deshonrando así, la enseñanza de Efesios 4:29. Y tristemente quedando en evidencia ante sus amigos y familiares que no concen a Cristo, como personas sin compromiso con las palabras que edifican, así que, en lugar de tener gracia ante dichos oyentes, aún cuando ellos compartan su preferencia política, tendrán su desaprobación el día que quieran hablarles de Cristo

2. Efesios 4:1-4. 
Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;  un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación;

Yo al igual que todos los miembros de mi iglesia, he tomado un partido acerca de aquien le daré mi voto, y consientemente converso con mi círculo de amigos más cercanos, esos a quiénes conozco y que mutuamente nos amamos. Y mi experiencia ha sido, que algunos no se deciden aún, otros se han decidido por ARENA y otros por el FMLN. Por supuesto, que ante este círculo de confianza no me anulo, comparto mis ideas, al igual que ellos comparten las suyas aunque estas disientan, pero cada uno de ellos es para mí, más importante que cualquier partido político o candidato a la presidencia, de tal forma, que no me quiero dar el lujo de quebrantar el mandato de andar como es digno de mla vocación cristiana como me manda Dios, soportando con paciencia las ideas de ellos que no comparto, así como, ellos hacen el esfuerzo de soportar las mías que no comparten, no hacerlo, nos hace desobedecer tres grandes mandamientos de Efesios 4:1-4.

1) Debemos amar a anuestro hermano. (Soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor) 
Si faltamos al amor a nuestro hermano, estaremos desobedeciendo a Dios, Les recuerdo que  en 1 Corintios Dios pone al amor  por sobre la fe y la esperanza, diciendo que el amor es la mayor virtud.

2) Debemos ser humildes y mansos. (Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia)
Por que el que no es  humilde ni  manso querra imponer sus ideas a los otros, sin importar descalificarlo, ya sea, ofendiendolo o denigrandolo.

3) Debemos promover y cuidar la Unidad del cuerpo de Cristo (Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;  un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación) 
Contender y peor aún, faltarle el respeto a mi hermano, vulnera la unidad del cuerpo de Cristo. Te recuerdo que según la doctrina biblica si eres parte de la misma iglesia local, eres parte del cuerpo de Cristo, y segun dicha doctrina en 1 Corintios 12 y 13, cada uno de los miembros esta ligado al otro, de tal manera que uno no puede decirle al otro no te necesito, al punto que si un miembro de ese cuerpo padece todos con el se duelen y si uno recibe honran todos con el se gozan, por lo que puedo concluir que tu hermano en la fe, es más importante que cualquier partido o candidato, ante Dios es parte de ti, y nadie ofende ni lastima su propio cuerpo. (Esto aplica para otros creyentes en otras iglesias ya que son parte de la iglesia universal de Cristo)

estos lentes son supremos y no de este mundo, son los lentes de Dios y por mucho los puntos de vista que nos hacen ver, deben ser considerados por todos aquellos que profesan ser de Cristo. Tengo almenos cinco versos más que compartirte pero me quedaré con estos dos, que nos dan mucho de que reflexionar, y si Dios me lo confirma te los paso en una segunda parte.

Por favor, no quememos los puentes de la relación y el acceso al alma de nuestros hermanos en Cristo y miembros de nuestra familia en la fe, compartamos ideas con respeto, seamos humildes y  mansos para no pensar que en toda conversación hay ganadores y perdedores, por el contrario, demosle prioridad a al unidad del Cuerpo de Cristo para honrarlo, ya que el es la cabeza de dicho cuerpo. y no seamos tropieza a los miembros debiles en la fe de ese cuerpo, evitando incluso hablar con ellos de política si anticipamos contiendas, ni tampoco pongamos tropiezo al evangelio discutiendo e irrespetando a  los no creyentes, por el contarario, les ánimo a considerar también en el Señor, no aprobar las obras de las tinieblas compartiendo videos, fotos o pensamientos irrespetuosos y vulgares, sino más bien como dice la Bíblia  reprendiendo dichas obras al decidir desaprobarlas no dandoles Like. (Efesios 5:11. 11 Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas)

Pensado Diferente Para Vivir Diferente. Romanos 12:1-2

imag7En Romanos 12:1,2 encontramos un texto del apóstol Pablo que resulta programático para esta reflexión: Así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos, por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 

Por el texto del pasaje debemos decir que Pablo ha terminado la exposición teológica del significado de la muerte y la resurrección de Cristo y con estos versículos empieza el segmento de la aplicación como es muy común en sus epístolas

Cuando Pablo habla aquí del «cuerpo», habla de la persona entera e incluye explícitamente la mente (como se puede comprobar en las referencias a un «culto racional» y a la «renovación del entendimiento»). La persona, con todo lo que es y todo lo que tiene, ha de entregarse como sacrificio vivo a Dios. Ésta es la forma lógica de rendirle culto a Dios, en vista de lo que Dios hizo por nosotros en Cristo. El v. 2 nos dice que este compromiso implica:

  • no conformarnos a este siglo, o sea, al mundo a nuestro derredor,
  • ser transformados,
  • ser renovados en nuestro entendimiento, es decir, en nuestra mente,
  • Discernir, por medio de esta renovación, la voluntad de Dios.

Usando las palabras de la versión Dios habla hoy, debemos renunciar a los criterios del tiempo presente (el «molde» que el mundo nos impone). Se nos invita a una nueva forma de vivir que se logra por medio de una nueva forma de pensar.

Por lo general nos enfocamos en la parte de la transformación de nuestros hábitos, costumbres y por eso nos trazamos como meta: Dejar de ver pornografía, dejar de decir malas palabras, servir más en la iglesia, empezar a ser generoso con mis diezmos y ofrendas, ignorando que cada una de esas cosas será imposible de lograrse si no me concentro en primer lugar en cambiar mi forma de pensar El cambio en la forma de pensar es una parte fundamental del mensaje cristiano.

El término griego metanoia, que las versiones españolas traducen como «arrepentimiento», significa literalmente «cambio de mente». Así que hacerse cristiano implica en primer lugar cambiar en la forma de pensar, es lógico deducir y hace también justicia a la exégesis del pasaje que vivir como cristiano pende del mismo hilo de cambiar mi manera de pensar

Al leer el gran mandamiento, Jesús enfatizo la importancia de la mente: «amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (Mr. 12:30). Incluso Jesús agrego «y con toda tu mente» al texto que cita en Deuteronomio 6:5 para dejar bien claro que amar a Dios de todo corazón incluye la mente.

Allí está el desafío que confronta todo cristiano: ¿Cómo aprender a pensar en forma bíblica y cristiana? ¿Cómo cambiar nuestra forma de pensar, cómo dejar atrás los esquemas, los moldes del mundo que nos rodea?

Theo G. Donner,BD, PhD en su libro: Fe y Posmodernidad. Cita lo siguiente:

Al hablar de una fe cristiana integral, de una nueva forma de pensar, queremos acabar con la dicotomía que se observa en algunos cristianos evangélicos hoy. Han cambiado en algunos aspectos de su vida, dejaron borracheras, lotería, irregularidades sexuales –ya no vana la discoteca, al cine pornográfico– pero no ha habido un cambio en su forma de pensar. Así, por ejemplo, si eran humanistas, siguen siendo humanistas en sus hábitos mentales –mirando al hombre como el centro del universo: sus necesidades, sus derechos dentro de la sociedad. La fe cristiana es un pasaporte al cielo, que implica asistir a la iglesia, tratar mejor a la señora, cuidar más a la familia, dar una donación que no me haga falta a la iglesia y hasta allí llegó. No hay una verdadera compenetración con esa nueva fe. No hay pautas para cambiar su forma de manejar el negocio, su vida profesional, intelectual, académica. El joven cristiano no recibe pautas para enfrentar las dudas y los desafíos que se le plantean en sus clases de filosofía y ciencia en el colegio.

Por lo anterior es vital que revitalicemos en primer lugar la práctica del estudio de la Palabra de Dios, por que a un verdadero cambio de vida, le antecede una cambio en la manera de pensar.
Tener éxito en obedecer el mandado de no conformarnos a este siglo y vivir en constante transformación, dependerá en un cien por ciento de la sencilla pero no por eso profunda verdad de transformar nuestra mente con el pensamiento de Dios revelado en su palabra, por que la Palabra de Dios, es la infalible fuente de la verdad.

Salmos 119:160.  Todas tus palabras  se basan en la verdad; todas ellas son justas y permanecen para siempre. (Traducción lenguaje Actual)

¿Dónde estaba Dios? Juan 16:31

Matan a seis miembros de una iglesia evangélica en Tacuba. Este es el titulo de la noticia publicada hoy a las 11:00 P.M. Por algunos medios electrónicos. Hace algunos años, dos niñas de nuestra congregación fueron asesinadas una tarde de domingo después de haber asistido al servicio regular de iglesia en la mañana. Situaciones como estas nos hacen preguntarnos. ¿Dónde estaba Dios? Un comentarista que de seguro niega la existencia de Dios irónicamente comento: Donde estaba el amigo imaginario. La situación es oportuna para recordar las palabras de Jesús a sus discípulos en Juan 16:31-33:  En el mundo tendréis aflicción, pero ¡tened valor; yo he vencido al mundo! 

En momentos como estos, es natural pensar o sentir que no es justo que le pasen cosas malas a personas buenas, lidiar con sentimientos de enojo y amargura, por que en algún rincón de nuestra mente pensamos que las personas buenas —especialmente creyentes— no deberían enfrentar problemas, tristezas y sufrimientos grandes. Pero Dios nunca le prometió a los cristianos que la vida sería fácil. Una de las razones por las cuales Dios no hizo tal promesa es por que el advirtió que a causa del pecado el hombre tendría que lidiar con el dolor la tristeza y en el extremo con la muerte. De acuerdo al texto bíblico en Génesis 1-3, tras haber sido creados Adán y Eva residían en el jardín del Edén en perfecta armonía con Dios; el único mandato al que debían acogerse era la abstención de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo consumo ocasionaría la muerte Génesis 2:17. Sin embargo, Eva —y por su intermediación Adán— cedieron a la tentación de la serpiente (tipo de satanás “el tentador”) La consecuencia de la desobediencia al mandato Divino fue la muerte —”[volverás] a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás” Génesis 3:19, — y la expulsión del jardín del Edén. A partir de este punto quedamos bajo el Gobierno del Diablo a quién la Biblia da títulos como: El príncipe de este siglo (2 Corintios 4:4).
Si satanás esta en control de este siglo y el pecado es su herramienta del mal para hacer sufrir incluso a buenas personas, en que radica la victoria que Cristo declara en el versículo: confiad Yo he vencido al mundo, ¿Dónde esta la victoria? La respuesta está en la muerte de Cristo que fue hecha para perdonar al pecado y vencer a Satanás: (2 Corintios 4:3-4. Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios) De ahí la declaración en 1 Corintios 15:54-55. Que ante el hecho de haber recibido el perdón de los pecados y la vida eterna por nuestra fe en Cristo, la muerte no trasciende a lo eterno, es inútil en victoria, y el sepulcro no es una derrota o un fin, aunque suena paradójico es el principio de una vida nueva.

Aunque sea doloroso para las familias de estos seis miembros de la iglesia universal de Cristo como lo fue para nosotros la perdida de estas dos niñas miembros de nuestra iglesia local, no debemos perder la perspectiva el consuelo de que ellos no han muerto eternamente tal como Cristo lo prometió en Juan 11: 25 Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá.  Ahí esta la victoria!

Respecto a por qué Dios no los cuido si estaban predicando el evangelio, esto me hace recordar a los apóstoles que murieron como mártires y también me hace recordar cuando los discípulos le preguntaron a Jesús por qué sufre el ser humano, señalaron un hombre que había nacido ciego. Y le preguntaron: “Quién pecó, éste o sus padres, para que naciera ciego?” (Juan 9:2). Jesús respondió: “No es que éste pecó, ni tampoco sus padres. Al contrario, fue para que las obras de Dios se manifestaran en él” (Juan 9:3). Y enseguida curó al ciego. En este caso la conclusión es que Dios decidió obrar curando al ciego, pero no en todos los casos esa será su voluntad y el mismo verso pone en perspectiva que no es por que la persona se lo merecía, ni él ni sus padres habían pecado. No olvidemos que si Dios interviene podemos celebrar su voluntad dandole gracia por su decisión de guardarnos y cuidarnos y si decide no intervenir debemos aceptar su voluntad, pero, también podemos celebrar su victoria por que en el peor de los extremos como la muerte física sabemos que partiremos con él.

No olvidemos que accidentes, enfermedades, tragedias, muerte, son todas cosas que les suceden a creyentes y no creyentes por igual. Nuestro Salvador amante nunca  nos prometió un escape de las dificultades de la vida, sino que prometió estar a nuestro lado cuando llegan.  
Quiero terminar honrando la muerte de estas seis personas, expresando mi admiración y respeto por que lo hicieron obedeciendo la Voluntad de Dios, lo hicieron predicando el evangelio, dándonos ejemplo a nosotros que aun vivimos; no me cabe duda que en el cielo serán recibidos con honores, y serán cuidados y amados por nuestro Dios, el imaginario para el amigo comentarista, el real para nosotros los que que hemos creído en Cristo. 

Recuerden las palabras del Salvador: En el mundo tendréis aflicción, pero ¡tened valor; yo he vencido al mundo!  

Victor Turcios. Pastor Iglesia Gran Comisión San Salvador.